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martes, 7 de abril de 2015

12. Las reliquias de la muerte.

Fábula de los tres hermanos.

Había una vez tres hermanos que viajaban a la hora del crepúsculo por una solitaria y sinuosa carretera.
Los hermanos llegaron a un río demasiado peligroso para cruzarlo a nado, pero gracias a su destreza en las artes mágicas, agitaron sus varitas e hicieron aparecer un puente.
Antes de poder cruzar, una figura encapuchada les cerró el paso. Era la muerte, que se sentía contrariada, porque normalmente los viajeros se ahogaban en el río. Pero era muy astuta y fingiendo felicitar a los tres hermanos por sus poderes mágicos, les dijo que cada uno tenía opción a un premio por haberla eludido. El mayor, que era muy combativo, pidió la varita mágica más poderosa que existiera y la muerte le regaló una proveniente de un saúco cercano; el hermano mediano, que era muy arrogante, quiso humillar aún más a la muerte y pidió el poder de devolver la vida a los muertos, la muerte cogió una piedra de la orilla del río y se la entregó; por último, la muerte le preguntó al menor qué deseaba, este, humilde y el más sensato de los tres, pues no se fiaba de la muerte, le pidió algo que le permitiera marcharse de aquel lugar sin que la muerte pudiera seguirlo y la muerte, de mala gana, le entregó su propia capa invisible.
Entonces la muerte se apartó y dejó que los tres hermanos siguieran su camino.

El hermano mayor viajó hasta una lejana aldea, donde varita de saúco en mano, mató a un mago con quien antaño mantuvo una disputa. Borracho por el poder que esa varita le había concedido, llegó a una posada donde se jacto de ser invencible. Pero esa noche, mientras dormía, otro mago le robó la varita y por si acaso le cortó el cuello. Y así fue como la muerte se lo llevó.

Entre tanto, el mediano viajó hasta su hogar donde cogió la piedra y la hizo girar tres veces en su mano. Para su gozo, la muchacha con la que se habría casado, de no ser por su prematura muerte, apareció ante él pero pronto se volvió triste y fría pues no pertenecía al mundo de los mortales.
Enloquecido por su nostalgia el hermano mediano se suicidó para reunirse con ella. Y así la muerte se lo llevó.

En cuanto al menor, la muerte lo buscó por muchos años pero nunca logró encontrarlo. Solo cuando este alcanzó una edad muy avanzada se quitó por fin la capa de invisibilidad y se la regaló a su hijo.
Recibió a la muerte como a una vieja amiga y ,como iguales, ambos se alejaron de la vida.


La varita de saúco, la piedra de la resurrección y la capa de invisibilidad... juntas forman la reliquias de la muerte. Juntas, convierten a su dueño en señor de la muerte.





domingo, 6 de octubre de 2013

11. Els Amants <<|| Poesía Valencià

No hi havia a Valencia dos amants com nosaltres.

Feroçment ens amàvem des del matí a la nit.
Tot ho recorde mentre vas estenent la roba.
Han passat anys, molts anys; han passat moltes coses.
De sobte encara em pren aquell vent o l'amor
i rodolem per terra entre abraços i besos.
No comprenem l'amor com un costum amable,
com un costum pacífic de compliments i teles
(i que ens perdone el cast senyor López-Picó).
Es desperta, de sobte, com un vell huracà,
i ens tomba en terra els dos, ens ajunta, ens empeny.
Jo desitjava, a voltes, un amor educat
I en marxa el tocadiscos, negligentment besant-te,
ara un muscle i després el peçó d'una orella.
El nostre amor és un amor brusc i salvatge,
i tenim l'enyorança amarga de la terra,
d'anar a rebolcons entre besos i arraps.
Qué voleu que hi faça! Elemental, ja ho sé.
Ignorem el Petrarca i ignorem moltes coses.
Les Estances de Riba i les Rimas de Bécquer.
Després, tombats en terra de qualsevol manera,
comprenem que som bàrbars, i que això no deu ser,
que no estem en l'edat, i tot això i allò.

No hi havia a Valencia dos amants com nosaltres,
car d'amants com nosaltres en són parits ben pocs.

Vicent Andrés Estellés.

domingo, 25 de agosto de 2013

10. I will not be afraid of your scars.

"I am not the first person you loved.
You are not the first person I looked at with a mouthful of forevers. We have both known loss like the sharp edges
of a knife. We have both lived with lips more scar tissue than skin. Our love came unannounced in the middle of the night.
Our love came when we’d given up on asking love to come. I think
that has to be part of it's miracle.

This is how we heal.
I will kiss you like forgiveness. You will hold me like I’m hope. Our arms will bandage and we will press promises between us like flowers in a book.
I will write sonnets to the salt of sweat on your skin. I will write novels to the scar of your nose. I will write a dictionary of all the words I have used trying to describe the way it feels to have finally, finally found you.

And I will not be afraid of your scars.

I know sometimes it’s still hard to let me see you in all your cracked perfection, but please know: whether it’s the days you burn more brilliant than the sun or the nights you collapse into my lap your body broken into a thousand questions, you are the most beautiful thing I’ve ever seen.
I will love you when you are a still day.
I will love you when you are a hurricane.”

jueves, 22 de agosto de 2013

09. Esto es amor...<<|| Poesía

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;

no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor suave,
olvidar el provecho, amar el daño;

creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor: quien lo probó lo sabe.
           
~Lope de Vega.

miércoles, 17 de julio de 2013

08. Asunto: Holaaaaaa.

HOLA. hola hola hola hola hola hola.

¿Hola?

Caramba, lo he conseguido. He logrado que un hola suene abstracto y extraño. Ahora parece una nana extraterrestre, algo que un astronauta encuentra grabado sobre una roca de la Luna y le hace exclamar: <<¡Una extraña palabra lunar! ¡tengo que llevármela a la Tierra como regalo para mi hijo sordo!>>. Y luego -por supuesto- esa cosa incuba piratas del espacio voladores que aniquilan a la humanidad en menos de tres días, dejando vivo DE ALGÚN MODO solo al astronauta para que pueda aparecer en la escena final, llorando de rodillas sobre las ruinas de la civilización y gritando al cielo: <<¡Era solo un holaaaaaa!>>

Oh. Vaya. Todo ha regresado a la normalidad. No más catástrofes extraterrestes. Astronauta, te eximo de destruir la Tierra.

ERES BIENVENIDO.

Lección: no traigas regalos de sitios extraños. (Olvídalo. Hazlo).

Libro: Días de sangre y resplandor

martes, 2 de julio de 2013

07. Bob Marley

"Ella no es perfecta. Tú tampoco lo eres, y ninguno de los dos probablemente lo seréis. Pero si ella puede hacerte reir al menos una vez, te hace pensar dos veces, si admite ser humana y cometer errores, no la dejes ir y dale lo mejor de ti. Ella no va a recitarte poesía, no está pensando en ti en todo momento, pero te dará una parte de ella que sabe que podrías romper. No la lastimes, no la cambies, y no esperes de ella más de lo que pueda darte. No analices. Sonríe cuando te haga feliz, grita cuando te haga enojar y extrañala cuando no esté.
Ama con todo tu ser cuando recibas su amor. Porque no existen las chicas perfectas, pero siempré habrá una chica que es perfecta para ti."

lunes, 24 de junio de 2013

06. Mi Dante, tu Beatriz.

El amor se adueñó de mí durante tanto tiempo que su señorío acabó por resultarme familiar. Y aunque al principio me irritaba, aprendí a apreciarlo.
Lo guardo en mi corazón, que es donde mejor se guardan los secretos. Y así, cuando me destroza la vida como nadie sabe hacerlo y parece que no me quedan fuerzas para nada más, mi yo más profundo se siente libre de angustia, liberado de todo mal.
Porque el amor hace brotar de mí tanto poder que mis suspiros más que hablar, gritan.
Lastimeramente suplican que mi ángel me salude. Cada vez que me abraza, todo es más dulce de lo que las palabras pueden expresar.

                                                                                                 ~El infierno de Gabriel, Sylvain Reynard